domingo, 15 de abril de 2018

LA SONRISA DEL LÍDER JUSTO Y PERFECTO



LA SONRISA DEL LÍDER
JUSTO Y PERFECTO

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dice Hidalgo:

Antes de iniciar nuestro diálogo, es preciso que, mentalmente, pidamos perdón a la hiena, por usarla como parangón al comparar su sonrisa con la del líder depredador,  ya que, si bien la sonrisa en ambos seres, uno del reino humano, y la otra del animal, es la misma, e idéntico el objetivo, en relación a determinados seres del entorno, la intención es marcadamente distinta.
La hiena, cuando ataca en manada a su presa, lo realiza con cuatro fines conocidos, y predeterminados, en la naturaleza de las cosas:
1)       El primero, su propia supervivencia, es decir, alimentarse;
2)       El segundo: mantener el equilibrio en la naturaleza;
3)       El tercero, cuando la manada de hienas es acorralada por un enemigo superior, sonríe para mantener las apariencias de fortaleza, y ataca para evitar, a su vez, ser presa de un depredador de mayor poderío;
4)       Y, el cuarto, realizar un juego dentro del concierto de la naturaleza de las cosas que, mantiene en perpetuo desarrollo las facultades de todos los integrantes de los cuatro reinos naturales. Es preciso  estar constantemente alerta, para defenderse, y sobrevivir, en la lucha por la existencia, ejercicio este que mantiene en acción continúa todas las facultades, y las optimiza.
Este entrenamiento activo es lo que desarrolla todas las aptitudes en los seres involucrados. En unos, para lograr su objetivo, van perfeccionando ad infinitun sus aptitudes y actitudes, y facultades inherentes, y en los otros, en la parte opuesta, y defensiva, logran los mismos resultados, es decir, depuración de los estados de conciencia, en las infinitas estaciones del Espíritu de cada ser, en los cuatro reinos naturales.
Si no hubiera depredadores, se adormecerían las facultades de los seres en todos los niveles. Es una especie de pugna en la que sobreviven los más fuertes y obliga a todos a desarrollar su fortaleza, su prudencia, su sentido de la justicia, o de la medida, y su templanza, en todas sus vertientes y variantes. Hay un límite que no debe ser sobrepasado; quien lo haga, pagará su osadía con el aprendizaje inherente, y el escarmiento, también.
La consigna es: fortalecerse en todos los atributos divinos, o valores universales, para permanecer en el escenario de la vida, o en el mercado, o en todas las funciones existenciales, sean cuales fueren los roles de que se trate. Por supuesto, la citada fortaleza: en el amor, en la justicia, en la prudencia, en la templanza, en la belleza y en la misma fortaleza, es regida por una serie de valores que demarcan los parámetros dentro de los cuales es preciso desenvolver las propias aptitudes, actitudes y propósitos existenciales.  
Empero, Escudero, en la hiena, objeto de nuestro análisis, no existe maldad sino una intención de vida, en cumplimiento de su rol como especie, y para la conservación de su propia especie.
En el líder depredador-antihumanista, existe una ausencia de bondad y justicia, de amor y lazos de solidaridad con la especie humana, que no suele presentarse en el reino animal.
Paradójicamente, en el reino humano, el líder depredador es un elemento destructor de su propia especie. Ese no es el fin de la naturaleza.
Esta idea, Escudero, -dice Hidalgo-, me ha surgido viendo un debate en el parlamento español, en el cual, un líder que últimamente está ocupando un espacio que denota motivos fundados de preocupación. Muchos dicen: España no es Venezuela. Tú no lo has oído muchas veces, Escudero? Escudero, España, y otros países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Colombia, Nicaragua, Honduras, Estados Unidos y Venezuela, y tantos otros, en la mayoría de los continentes, son naciones nobles y sus respectivos pueblos, genuinamente hablando, son seres con características especiales, es decir, salvo las eventuales excepciones, son gentes buenas, aunque con sus naturales diferencias que les distinguen.
Pero, ningún líder tradicional, ni sus respectivos pueblos, no se habían enfrentado a esta clase de líderes con sonrisa de hiena, durante largo tiempo. No es que antes no existían; sí, los había, pero no en este mismo grado. Por eso no se encuentran preparados para defenderse, y proteger a sus respectivos países. Le ocurre como a los árboles de las zonas en las cuales durante un lapso muy largo no habían ocurrido fuertes tempestades; los árboles más jóvenes crecen sin tomar la precaución de envolver sus raíces en las rocas de su alrededor, para que, cuando ocurra la tempestad, sus raíces afianzadas correctamente, en el suelo, dejaran de ser arrancadas, como suele ocurrir, de tajo.
Los líderes emergentes sin experiencia y los pueblos desacostumbrados a las pugnas naturales que les fortalecen, son presas fáciles de depredadores análogos a los que predominaron a lo largo de esa extensa edad media, conocida como la edad oscura de la humanidad, sobre todo, en el mundo occidental.
Otra paradoja, Escudero, es que el grupo depredador asume –unilateralmente- una “falsa” y “nefasta” misión salvadora en relación con el grupo que dirigen, o pretender hacerlo, destruyendo, gradualmente, a los más fuertes, o ahuyentándolos de su entorno, para quedarse con los menos fuertes, y de más fácil conducción. Ellos piensan en todo; lastima que dejan de hacerlo en bien de la humanidad, o de sus respectivos pueblos. Le iría mejor y serían más felices.
Pero, si no están preparados los líderes tradicionales, para afrontar esta nueva clase de depredadores, que se están manifestando a nivel mundial, menos lo están los pueblos de todas las naciones del mundo, para defenderse, a tiempo, y eso determina lo que se podría denominar las épocas de retroceso después de que algunas civilizaciones alcanzaron épocas de esplendor. Entran en fases de decadencia que en nada se parecen a las magnificencias de las precedentes. Ibn Jaldún, estudió a fondo este fenómeno de las decadencias de las civilizaciones y su sustitución por otras de inferior nivel de progreso, en su Introducción a la Historia Universal.
Aunque, Escudero, cono ya lo hemos analizado en anteriores jornadas, y andanzas, siempre surgen líderes que mantienen el equilibrio entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal, entre la justicia y la injusticia, o civilizaciones luminosas, como la árabe, al mando de Mahoma, y sus seguidores. Crean nuevas eras de progreso para la humanidad, contrarrestando el imperio oscurantista, que no ha desaparecido, aún, del planeta tierra, Escudero.
Ahora trabaja camuflado de líder espiritual, de asesor de Espíritus, pero en el fondo, no para educarles o ayudarles a emancipar a sus respectivos pueblos y a las naciones del mundo, sino, al contrario, para inhibirles. Las ambiciones de este tipo de líder sonrisa de hiena, son globales, hoy en día.
Su objetivo es adoctrinar y encajonarle en retrógradas formas primitivas de vida. Así vemos como el falso líder espiritual, trabajando en “conchupancia”  con el líder depredador político, van, conjuntamente,  realizando su labor para mantener en el atraso a los pueblos que caen en sus rediles.
O acaso, tú, Escudero, no has observado quien se encuentra, siempre, al lado de estos líderes depredadores, -denominados autoritarios- cada vez que uno de ellos logra hacerse del poder temporal?
Pero, también es cierto, Escudero, que el fin que les espera, en línea general, es que tienen que afrontar a la justicia humana, y a la Divina. Deben responder, y lo harán oportunamente, por el daño que causan, a veces incuantificable.
Tú crees, Escudero, que alguno de ellos quedará limpio y sin mancha, lo que suele decirse, limpio de polvo y paja, después de los cuantiosos perjuicios que realizan en detrimento de sus respectivos pueblos?
Un punto para reflexionar, pero, la regla es: quien lo hace, lo paga, o compensa, por la ley cósmica, de manera justa y perfecta, aquí, no allá, en la otra dimensión.
Esa es la peor clase de esclavitud que pueda existir, por cuanto, cada ser que ha recibido perjuicio, exige, en la justicia humana, y en la divina, su inherente compensación, y la obtiene, además, con los intereses añadidos.
Al fin, uno se pregunta, Escudero: para qué?

-II-

A lo largo de la historia, Escudero, ha existido un férreo movimiento que ha buscado opacar la luz. Muchas veces han logrado su objetivo, en forma temporal, oscureciendo el panorama, por largos períodos, a gran parte de la humanidad.
No siendo posible que la oscuridad permanezca con el amanecer del nuevo día, en plena luz, o a plena luz, crean la oscuridad artificial.
A esa oscuridad le han dado toda clase de denominaciones y justificaciones; absurdas unas, injustificables, otras, pero con tal convicción y fuerza, que las mentes de cada época, poco doctas, en su escasa ilustración, han sido manipuladas, y engañadas en su buena fe, creyendo que esa oscuridad, una vez habituados a ella, o los que han ido naciendo en la misma, creen que la oscuridad es luz, ya que, de una generación a otra, como ocurrió en la edad media, durante mil años, poco más o menos.
Esto se asemeja a la caverna de Platón. Y si alguno logra salir al mundo exterior, y contempla la verdadera luz, regresando al interior de la cueva, para explicarle a sus compañeros lo que ha visto, aquellos no solo no le creen, sino que le descalifican para que no les saque de su zona de confort.
Gran número de los acostumbrados a la oscuridad de la cueva, se unen en cruzadas para que nadie se asome al exterior a contemplar por sí mismo la luz del día, y convencerse.
Con el transcurrir del tiempo, las falsedades se convierten en aparentes verdades, inamovibles y de poco fácil remoción. Esto se debe, Escudero, a que, si tú le quitas a esa gente sus falsas verdades, sin que ellos sean capaces de ver la verdad por sí mismos, y además, sin quererla ver, se van a perder, y no tendrán el sustento para seguir adelante.
Creyendo, algunos que la falsedad es verdad, como se le puede convencer, si además no creen en ello?
Eso ha ocurrido con gran número de verdades a lo largo de la historia, y gran parte de ellas se han olvidado por la labor asidua del líder depredador, con sonrisa de hiena.
No vayas a creer que se trata únicamente de líderes políticos; no, Escudero, los hay de todas clases: líderes espirituales, científicos, artísticos, astrónomos, que sostienen que solo la tierra es capaz de albergar vida, legisladores que manipulan leyes sin pudor, violando el estado de Derecho, entre otros.
En Derecho, por cierto, Escudero, el líder sonrisa de hiena, impone manipulaciones arbitrarias en las legislaciones y las justifica con esa misma sonrisa aparentemente bonachona, ideando constituciones arbitrarias e ilegales, o leyes injustas, imponiéndolas para su cumplimiento a sangre y fuego.
Eso pasó en el mundo occidental después del primer Concilio de Nicea.  
Escudero, no vayas a creer que únicamente los menos doctos son los que asumen esas arbitrariedades como justas, no; allí no vale eso.
Recuerda el ejemplo de Sócrates, cuando demostró que los más doctos entre los poetas, artesanos, políticos y los oradores, de la Grecia clásica, creían saber mucho más de lo que realmente sabían.
Al dejarlos en evidencia, Sócrates abrió su camino hacia la toma de la cicuta, ya que los calificaron, y descalificaron, como corruptor de las juventudes, por expresar nuevas verdades; también, que hablaba de un Dios diferente a los dioses en que creían los griegos, entre otros detalles.
Un discurso conocido, aún hoy, cuando se habla de oposición, de derecha, de capitalistas, de imperialistas, etc., es decir, antiguos discursos con ropaje nuevo, que siguen engañando todavía a los incautos y mayoritariamente a la gente de buena fe, pero con ineptitud para discernir entre la realidad y la falsedad.
Hay por delante una inmensa labor de educación, reeducación, y preparación que realizar para iluminar las conciencias de las personas con verdades espirituales que liberen mentes, con valores morales que permitan percibir el propio deber, y el derecho; de emanciparse, y utilizar mejor el don del libre albedrío con que ha dotado el Ser Universal, o la Naturaleza de las cosas, a todos los seres, en los cuatro reinos naturales.
Es preciso divulgar las doctrinas filosóficas que ilustran la propia capacidad comprensiva y realizadora, así como la historia, para que las nuevas generaciones devenguen las lecciones que les puedan orientar en aprovechar óptimamente las nuevas oportunidades emergentes, a partir de ahora, evitando los errores de las anteriores. Por ejemplo: el taoísmo, el budismo zen, el sufismo, la Doctrina Espírita, la Teosofía, la Masonería, la axiología o ciencia de los valores, los ensayos de grandes pensadores, los clásicos universales, entre otras corrientes de pensamientos.
De esta manera, en cada nueva generación van surgiendo personas capaces de ver las cosas más allá de las apariencias, y tal como son, tarea nada fácil ya que los más indoctos son los más férreos en mantenerse en sus antiguos esquemas creyendo que poseen la verdad absoluta. Aún eso, es preciso respetarlo, y el hombre maduro lo hace, dejando que las cosas tomen su cauce con naturalidad. Pero, enseña con el ejemplo.
Quién es, realmente, Escudero, el sustentador del poder que se mantiene, siglos tras siglos, detrás de ese movimiento oscurantista al estilo medioeval?
Son, acaso, los mismos artífices que lo han hecho desde el año 325 de nuestra era?
Los continuadores de esa gente que comenzó en Isnik, en el primer concilio de Nicea, siguen estando detrás del escenario, más otros que se les han sumado, pero, quién podría detectarlos si no dan la cara? En mi opinión, Escudero, tampoco hace falta ni detectarlos ni atacarlos. Basta saber, únicamente, que existen, que están allí, buscando que la oscuridad se mantenga. Con solo eso, se percibe su acción.
Nuestra labor, Escudero, es iluminar la conciencia de las incontables generaciones venideras, con los valores del amor, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del trabajo activo, del estudio de las ciencias, de las filosofías, de las artes y estimulando la práctica de las virtudes, por medio del ejemplo dignificante y el respeto a la dignidad humana.
Lo demás es un trabajo individual de cada quien, que precisará su período de gestación, pero que llegará su tiempo, y voluntariamente, cada quien buscará su propia luz interior, y encontrándola adentro, paralelamente, lo hará, también, en el mundo exterior, en forma análoga y equivalente. Ya, que, de acuerdo con Hermes Trismegisto: Como es adentro es afuera y cada quien toma afuera según tiene adentro.
La misma vida va creando los mecanismos de equilibrios automáticos. A cada acción se manifiesta una reacción. A cada injusticia, aparece alguien oponiendo la justicia oportuna, humana o Divina, o ambas simultáneamente.
A la edad oscura medioeval se le antepuso el movimiento civilizatorio árabe, con Mahoma como líder inicial. Continuó con el humanismo en el siglo XIV, y con el Renacimiento, en los siglos XV y XVI.
El oscurantismo, también se volvió más férreo, y con la contra reforma, a mediados del siglo XVI, y el recrudecer de la inquisición a finales del siglo XV, se volvió a inhibir la libertad de pensamiento.
Luego, en los siglos XIX y XX, se alcanzan en poco tiempo logros emancipadores trascendentales.
Empero, a finales del siglo XX y en lo que va del siglo XXI, comenzó un nuevo recrudecer del oscurantismo a nivel mundial.
Sigue siendo el enemigo de la libertad el mismo, Escudero?
En líneas generales sí, pero, ahora hay otros nuevos elementos que coadyuvan, visibles para todos, o para quien sepa verlos.
Pero, cuántos son: uno, dos, tres, cuatro, cinco? Quizá no más que esos. El resto son lacayos dependientes de algunos de esos grupos principales, en que trabajan, además, pese a su aparente enfrentamiento, los mismos artífices. El ropaje es diferente; la intención es la misma.
En Andalucía, Escudero, tierra en la que tú tienes tu asiento, y raíces, donde tantos se ufanan de que convivieron las tres culturas: la musulmana, la cristiana y la judía, eso ocurrió gracias a la virtud de los musulmanes en El Andalus, por su generosidad, altura de miras, grandeza de Espíritu y tolerancia.
Los árabes, enriquecieron hasta el idioma, pero permitieron, gracias a Dios, que se siguiera hablando el castellano, o español, caso contrario, hoy se hablaría el árabe en gran parte del mundo.
Pero, qué ocurrió, Escudero, tan pronto como se llevó a cabo la reconquista, con la recuperación del último bastión de Granada?
Ese drama, en forma genial lo relata Cervantes, en el Quijote, mediante un diálogo entre Ricote y Sancho Panza.
Después de casi 800 años, los árabes, y también los judíos más antiguos aún, son expulsados de España.
De los autores de la época, parece que solamente Cervantes tiene conciencia, en mayor grado, por lo menos, del drama que significaba, después de numerosas generaciones, expulsar a tantos descendientes de su suelo patrio, ya que eran españoles. Sin duda, una aberración histórico-político que aún debe ser estudiada en profundidad, aunque nosotros, Escudero, ya nos hemos ocupado de esto en otra parte.  
El movimiento oscurantista, Escudero, va recrudeciendo cada 400 o 500 años. Sus líderes mantienen su sonrisa de hiena a flor de labios, y con cara dura, avanzan en su objetivo, incesantemente. Es un peligro en constante acecho para la humanidad, por cuanto se encuentra dentro, no fuera. Es un camaleón que sabe camuflarse muy bien, aunque a veces se muestra a cara limpia, confiando en su fortaleza. Cabría otra pregunta: Si Dios está con la justicia, quién contra de ella?
Después del humanismo, en el siglo XIV, del Renacimiento, en los siglos XV y XVI, y de diversos movimientos emancipadores en los siglos XVIII, XIX y XX, como el existencialismo, el movimiento Espírita, la Teosofía, la Masonería, el Rosacrucismo, el ocultismo francés, los avances de la ciencia, de la filosofía y la conexión con las corrientes de pensamiento oriental, desde 1990 ha comenzado una nueva fase de inhibición de la libertad de pensamiento, en forma solapada, casi como si fuera pura casualidad.
Pero, ahora, se observa, por doquier, como se acentúa su efecto depredador de los derechos humanos, y sobre todo, la libertad de pensamiento, por ocultamiento o manipulación de la verdad.
Esta tendencia irreversible a macro plazo, podría determinar que en torno al año 2,500 de nuestra era, hubiese una nueva conflagración mundial por causas de intolerancia religiosa.
Esto se deduce por las diversas cruzadas mundiales que se realizan para ganar adeptos con ya superadas doctrinas que mantienen matrices equívocas de pensamiento.
Este movimiento, hoy en día, va ganando adeptos y se está fortaleciendo. Pero manejan errores de fondo que no están, ni estarán dispuestos a rectificar.
Por ejemplo, sería preciso:
1)      Centrar la atención directamente en la Divinidad y no en alguien identificado con un adjetivo, o en intermediario, o en un hombre transformado en la divinidad;
2)      La inmortalidad del Espíritu y la reencarnación;
3)      La vida en infinidad de mundos, cuya perspectiva universal echaría por tierra, automáticamente, un sinnúmero de errores.
Esto solo por mencionar tres aspectos, entre tantos otros, que cada quien debe ver por sí mismo, Escudero.
Nuestra misión, Escudero, es divulgar las verdades que seamos capaces de percibir, comprender y realizar. No para atacar ni al oscurantismo, ni a sus cultores. La luz evacua la oscuridad por sí sola, sin esfuerzo alguno, en tiempo oportuno, en el lapso perfecto de Dios.
Empero, Escudero, mientras la parte de la humanidad que se encuentra en niveles más elevados de conciencia, en las infinitas estaciones de la vida, es tolerante, la parte que representa el oscurantismo, está muy lejos de serlo.
Con el tiempo, la corriente oscurantista irá exasperando a la tolerante, induciéndole a una reacción emancipadora, que desembocará, como hemos dicho, en esa confrontación libertadora del pensamiento y recuperación de los derechos inherentes.
Estamos observando, Escudero, una nueva manifestación del líder sonrisa de hiena, depredador nato y empedernido, para no mencionar otros atributos menos elegantes.
El líder con sonrisa de hiena, se ríe con astucia e hipocresía, con cara dura, y va hacia adelante, en pos de su objetivo, sin importarle nada ni nadie, sin pudor, sin vergüenza, sin moral y sin valores éticos. Tampoco hace nada para ocultar estos nefastos vicios, al contrario alardea de ellos, porque, en su error se cree fuerte. El tiempo siempre demostrará la verdad.
Lo peor del caso, es que, su manipulación, sus amenazas y sobornos, suelen amedrentar a muchos y ganar adeptos para sus filas. Eso es cierto en determinado grado, en la pugna de la pseudo-verdad y la verdad auténtica, en determinados estados de conciencia.
Este tipo de líder oscurantista, sonrisa de hiena, tiene una paciencia casi infinita y una capacidad de trabajo increíble. Sabe lo que tiene que hacer, en forma debida, y en la indebida, también, a corto, mediano y largo plazo, manteniendo las apariencias de legalidad, hasta que queda desenmascarado. Aún así, siempre negará las apariencias, y achacará los resultados de sus acciones al adversario político, por el refinado arte de la descalificación.
Este líder sonrisa tipo hiena, además de reírse con descaro del contrincante, le advierte de lo que pretende llevar a cabo y se avoca en ello firmemente y con descaro.
Esa tenacidad, con métodos positivos, usando todos los valores correctamente, debe ser emulada por los portadores de la antorcha de la luz, del conocimiento genuino de la verdad gradual, ad infinitum, en la eterna polarización. Ya que, de lo que se trata es de una pugna entre la luz y la oscuridad, entre la libertad y la ausencia de ella; entre el bien y el mal.
Y el bien siempre triunfa sobre el mal, y la luz evacúa la oscuridad sin esfuerzo alguno.
Por eso, Escudero, -dice Hidalgo-, hay que centrarse en la difusión de la luz de los valores universales. Solo la verdad es capaz de emancipar las conciencias humanas y de hacer libre al hombre y a la humanidad. La ignorancia mantendrá esclavizado a quien no busca zafarse de la misma, en un incesante estudio para iluminar el propio Espíritu y depurar el velo de la separación entre el ser individual y la Divinidad, fuente de toda sabiduría de los valores universales y poder creador potencialmente infinito.
El líder sonrisa de hiena, conoce los puntos menos fuertes de su pueblo, y sabe lo que quiere. Adecúa su oferta electoral a esos anhelos, en parte con verdad y en parte con apariencias de verdad, diciendo las cosas que a la gente le gusta oír, y con un poco de trabajo, se apoderan de los rebaños y los van conduciendo al corral donde se encuentra el resto de la manada de borregos ya adoctrinados.
Qué puede hacer el borrego en contra del lobo, Escudero?
Pero, recuerda, Escudero, que cada manada de borregos, o corderos, tiene su pastor y sus perros guardianes. Aparecerán oportunamente, y le darán el merecido escarmiento al líder sonrisa de hiena, de turno, en tiempo oportuno y perfecto de Dios.
Se lleva a cabo una acción equilibradora y se van turnando en el escenario los lobos y los corderos; la ley y la injusticia, la luz y la oscuridad, el caos y el equilibrio, el orden y el progreso, en un constante ciclo que se repite incesantemente, ad infinitum, en una eterna polarización, como ya fue mencionado, Escudero.
Cada quinientos años, surge una nueva contienda más férrea, donde el oscurantismo toma, otra vez, más fuerza, después que se creía exterminado. Emerge en un nivel más elevado, pero, en igual grado lo hace la transmutación de los estados de conciencia, y los logros respectivos emancipadores hacia una nueva realidad, o progreso más elevado, también ad infinitum.
En el fondo, no es más que un mecanismo de la vida para lograr sus propósitos de progreso sin fin, avivando el ingenio en cada ser de los cuatro reinos naturales.
Hacia el año 30.000 de nuestra era habremos alcanzado ese nivel básico que permitirá optimizar el proceso  de la eterna polarización hacia más depurados estados de conciencia, en las infinitas estaciones, que permitan que la luz fluya luminosa y pura, siempre en determinados grados, en la marcha del ser hacia el infinito progreso, en el eterno retorno del ser individual, en los cuatro reinos naturales, hacia el Ser Universal.
La sonrisa del líder se irá transformando, en la misma medida en que deja de ser un depredador de su especie y se convierta en un cooperante de la misma.
Esa será la sonrisa del hombre justo y perfecto que aflorará, con naturalidad, por doquier, amigo Escudero.
Adelante con confianza.

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EL ENCUENTRO EN LA VICTORIA



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UN ENCUENTRO EN LA VICTORIA

Autor: ©Giuseppe Isgró C.

Del libro: La Victoria

Capítulo I

Me encontraba un día, en una fuente de aguas tranquilas, cristalinas, cuando se me acercó un Venerable hombre, vestido a la antigua usanza, con bata blanca, larga, pelo y barba que alguna vez fueron de color pelirrojo y un báculo en la mano derecha.

Concentró sus ojos en los míos; su mirada era profunda, serena y apacible.

Con voz suave y afectiva, me dijo:

-“Hola, hijo, como estás”-.

–Bien, -le contesté-; y, ¿usted?

–Por aquí andamos; -fue su respuesta-, mientras me sonreía.

-¿Dónde estamos?, -le pregunté al Venerable hombre-.

-Este sitio es conocido como La Victoria; -me contestó-. –¿Qué haces por estos lados?

-Salí esta mañana, temprano, con el coche, a dar un paseo; luego, al llegar a esta zona, me paré a contemplar la belleza de los araguaneyes y decidí caminar un poco y la verdad que, absorto en mis reflexiones, caminé por lo menos durante dos horas, hasta llegar aquí. Desconocía este hermoso lugar. Y, usted, -¿vive por aquí cerca? -le pregunté-.

Un poco más arriba, en esa colina boscosa. Hace algunos años, -relata el Venerable hombre- decidí retirarme de la agitada vida ejecutiva en que me desenvolvía profesionalmente, como abogado, en la ciudad de Quebec, Canadá, aunque he viajado por diversos países asesorando a incontables líderes. Construí la casa, en esta zona tropical, con la idea de pasar aquí los meses de invierno. Me dedico al estudio de la vida, a la meditación y a cultivar mi jardín y de vez en cuando, a escribir mis reflexiones, las cuales, algún día, habrán de ser publicadas para esparcir un poco la luz que he podido vislumbrar en mis estudios metafísicos-espirituales.

-¿Quieres tomar un café? –Me preguntó el Venerable hombre-. Lo he traído de Caripe El Guácharo; es de los más exquisitos que he probado.

-Sí, con gusto se lo acepto; -le contesté-.

Nos fuimos caminando por un sendero rodeado de árboles cargados de mangos, aguacates, naranjas y una hilera de cayenas de diversos colores. A lo lejos, el ruido de la brisa se oía apaciblemente. Todo era quietud, armonía y paz. Pero, sobre todo, lo que más me impresionaba era la apacibilidad y el sosiego del Venerable hombre de La Victoria. Emanaba de él un flujo de fuerza que, en su presencia, me sentía con un poder y una seguridad nunca antes experimentados. Fuerzas bienhechoras se iban apoderando de mí y aquella paz y relax que buscaba en la mañana, al salir a dar un paseo, sin percatarme de ello, las estaba experimentando ya.

Después de unos quince minutos de caminar, llegamos a la casa del Venerable hombre. Su aspecto exterior humilde estaba lejos de dejar entrever lo que segundos después habría de asombrarme con lo que encontré en el interior.

Al entrar, en la casa, una joven de unos veinte años saludó al Venerable hombre.

-¡Hola, abuelo!, ¿cómo estás?

–Bien, hija, -contestó el Venerable hombre-. -Prepara un poco de café, Lucía, mientras conversamos un poco, adentro.

-Por cierto, te presento a Santiago, quien ha llegado paseando hasta La Victoria.

Después de la presentación, entramos en la biblioteca del Venerable hombre. Un salón grande, lleno de estantes de libros por todas partes, lo cual hacía inimaginable dicho cuadro desde el exterior. Algunos cuadros al óleo de morichales y de personajes históricos, presentaban un ambiente acogedor. En un rincón se encontraban diversos retratos de Tagore, Gandhi, Cicerón, Séneca, Ibn Arabi y un dibujo de Don Quijote y Sancho Panza. En un pequeño cuadro, podía leerse: -“Lo que Alá quiera. Nada se le asemeja”-.

-Le felicito por este inmenso tesoro que usted tiene aquí, -le dije al Venerable hombre-. -¿Cuáles son los temas de su interés?

A lo cual, me contestó: -Como usted puede ver, Santiago, -y me invitó a recorrer los estantes- aquí hay libros de variados temas: clásicos de todos los países y épocas, desde los Vedas, los Upanishads, el Mahabaratha, los libros de Confucio, El Tao te King, de Lao Tse, el Poema de Gilgamesh, el Código de Amurabí, autores griegos, como Homero y Hesiodo. Se encuentran las obras completas de Euclides, Platón, Aristóteles, Teofrasto, Demetrio de Falereo, de los Presocráticos, Epicteto, Plutarco, etcétera; de los latinos, autores como Séneca, Cicerón, -que son mis preferidos-, Julio César, Tito Livio, Dionisio de Halicarnaso, Marco Aurelio, así como libros de Psicología, Gerencia, Sufismo, Yoga, ensayos, filosofía, parapsicología, hermetismo, El Quijote, libros de economía, filosofía, etcétera, en fin, un poco de todo lo que es preciso conocer para poder entender el significado de la vida: de dónde venimos, por qué estamos aquí y hacía dónde vamos, sin lo cual, la vida no tendría sentido, sobre todo por el gran afán a que está sometido el ser humano en la agitada vida moderna.

Nos sentamos en sendas butacas y nos entretuvimos conversando de temas diversos. Al poco rato, entró Lucía con dos tazas de oloroso café y unos biscochos, que degustamos con agrado en una amena e interesante conversación. Al fondo, podía oírse una suave música de Beethoven.

Pasamos cerca de una hora conversando de sobre la Atlántida, Egipto, los griegos, de Homero, de los sufíes, del budismo zen, los poderes del espíritu, meditación, etcétera, después de lo cual, le hice una pregunta directa.

-Seguramente, usted ha desarrollado alguna técnica de meditación y algún método de resolución de situaciones, en la vida, que me quisiera explicar, ya que, según observo, para tener usted una serenidad tan acentuada y una fortaleza física a la edad que imagino que usted debe tener, -cerca de noventa años- es porque ha encontrado en su larga experiencia algún secreto que quizás quisiera compartir conmigo.

Santiago, -me dijo el Venerable hombre, si vuelves a visitarme otro día, quizá te cuente algo que te pueda servir. Empero, antes de que te vayas, te haré entrega de unos apuntes que hace ya muchos años, en una época en que yo andaba a la búsqueda de sosiego y tratando de encontrarle sentido a la vida, un Venerable hombre que, en una edad similar a la mía, a su vez me entregara y cuya práctica asidua me permitió domar la mente, encarrilar mi vida y poner bajo control los hilos del destino. Son veintidós manuscritos, y una meditación diaria, –continuó diciendo el Venerable hombre, que si bien son ya un poco antiguos, podrás copiarlos de nuevo y si pones en práctica las técnicas que contienen, darás a tu vida un esplendor que habrá de sorprenderte agradablemente.

-Una vez que los hayas probado con total y absoluta satisfacción de tu parte, -me dijo, ponlos en limpio, en forma de libro y publícalo para que su mensaje llegue a mayor número de personas. Hacía tiempo que esperaba a alguien a quien confiarle este legado y creo que hoy, al llegar aquí, en la forma en que lo has hecho, tus pasos han sido dirigidos por Aquel que todo lo sabe y puede, por la Ley Cósmica, y en cuyos planes universales, todos somos sus instrumentos.

Me despedí del Venerable hombre y de su adorable nieta, sintiendo dentro de mí fuerzas desconocidas hasta entonces que preanunciaban grandes cambios en mi vida.

En los días siguientes, aparté una hora diaria, antes de dormirme, y leí y releí, todos los manuscritos, de la siguiente manera: En primer lugar copié la Meditación diaria en un cuaderno, el cual leí durante veintidós noches y mañanas seguidas, tal como lo indicaban las instrucciones de la misma.

Una nota al pie de página mencionaba que si yo la transcribía en un cuaderno, el hecho de hacerlo, grabaría en mi ordenador mental las instrucciones y me sería más fácil desarrollar, en mi personalidad, las cualidades y condiciones que formaban parte de los objetivos implícitos en la misma.

De los veintidós manuscritos, cada lunes, a las once en punto de la noche, copiaba uno en el cuaderno, y durante el resto de la semana, a la misma hora, lo leía y meditaba, siguiendo las fáciles y efectivas técnicas e indicaciones al inicio del mismo.

Cuatro semanas después de leer durante veintidós días seguidos, en la noche y en la mañana, la meditación diaria, comenzaron a manifestarse en mi vida una serie de cambios positivos que me dejaban asombrado a mi mismo, pero, también, los miembros de mi familia y a mis amistades; sobre todo mi semblante comenzó a ser más apacible; volví a sonreír desde el interior; mi estado anímico era de contento; me sentía más seguro de mi mismo; comencé a confiar más en la gente, en la vida y a vislumbrar el sentido de mi misión en la vida –percibía cosas que antes me pasaban desapercibidas, a pesar de haber estado siempre allí. Sentía fluir en mí una nueva corriente vivificadora de prosperidad, de felicidad, de alegría de vivir. Mi entusiasmo y amor por la vida y por mi familia, por mi trabajo y por las personas, crecía día a día. En aproximadamente dos meses había logrado muchas de las cosas en las cuales había soñado desde hacía años. Había dado un paso sorprendente en el camino de la autorrealización.

Efectivamente, pude comprobar que me fue relativamente muy fácil desarrollar las aptitudes y actitudes a nivel físico, mental, emocional, espiritual y en diversos aspectos de mi vida, como el financiero, que comenzó a mejorar casi inmediatamente, así como, surgieron nuevas oportunidades que comencé a aprovechar, casi sin esfuerzo de mi parte.

Transcurría el año de 1967 y mi vida había encontrado un sendero que habría de conducirme a cooperar en forma más efectiva en el plan divino que el Supremo Hacedor, en algún momento, había diseñado para mí.

Tres meses después volví a aquel lugar donde había encontrado al Venerable hombre de La Victoria y allí estaba la fuente que él dijo llamarse La Victoria; empero, cuando traté de encontrar el camino para llegar a la casa donde amablemente me ofreció un delicioso café, preparado por su nieta Lucía, no logré encontrarlo, pese a haber recorrido durante un par de horas por los alrededores. Pregunté a varias personas para ver si podían indicarme como llegar a la casa del Venerable hombre y cual fue mi sorpresa, nadie lo conocía.

Empero, después de tanto buscar, volví a encontrar la casa donde vivía el Venerable hombre de La Victoria, pero se encontraba abandonada. Su aspecto indicaba que debía encontrarse en ese estado un lapso mayor del que mediaba con el encuentro de aquel ser extraordinario. Es sorprendente como los inmuebles solos acusan el paso del tiempo en mayor grado que los que son habitados. Si no fuera por los manuscritos pensaría que el encuentro no fue más que un simple sueño. -¿O se trata, acaso de un sueño combinado con un fenómeno de aporte? Personalmente, no lo creo. El encuentro fue muy vívido y real. El aromático café servido por Lucía estaba exquisito. Durante varios años volví al lugar varias veces, la casa seguía sola. La última vez que volví, no la pude ubicar y sin tener tiempo suficiente para seguir buscándola, me fui. Ahora, vivo muy lejos de aquella zona, en otro continente; han transcurrido muchos años y después de tanto tiempo es poco probable que vuelva allí; pero, los manuscritos y la meditación diaria obran en mi poder, me han transformado y han enriquecido mi vida.

Durante más de treinta y cinco años he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen los manuscritos y la meditación diaria y cada vez que los pongo en práctica, experimentos los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para mí.

Su contenido es eminentemente práctico; no hay teorías superfluas. Si lleva a cabo los ejercicios que contienen, es probable que, gradualmente, se vaya efectuando la transmutación alquímica de su ser sintonizándose con los elevados resultados existenciales, los cuales, por añadidura, al ser creados a nivel mental, se van manifestando en su propia vida, oportunamente.

Sobre todo, con estos ejercicios, me percaté, cuando el Venerable hombre me entregó los manuscritos, de que se dispone de un método para domar la mente y ejercer un pleno dominio sobre la vida en general y, por ende, sobre el destino y controlar, cuando eventualmente se presenten, todas las situaciones, manteniendo un perfecto equilibrio físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

El Venerable hombre de La Victoria me comentaba que todo se puede lograr en la vida si se siembra la respectiva semilla por medio de correctas decisiones acordes con la propia y elevada auto-estima y dignidad personal, desarrollando el convencimiento de que sí se puede hacer, por medio de las afirmaciones, las visualizaciones y meditaciones, la experimentación de un estado emocional acorde al momento de ser logrados los respectivos resultados y la practica del desapego, es decir, dejar encargada a la mente psiconsciente del logro, y además, se espera el tiempo necesario haciendo, mientras tanto, todo lo que se requiere, según el caso o los objetivos por alcanzar.

Estas técnicas funcionan, me decía una y otra vez el Venerable hombre de La Victoria; luego, agregaba: -las he probado por más de cincuenta años y quien, a su vez me las entregó, habría hecho otro tanto, aseverando que eran efectivas, si yo seguía fielmente las instrucciones y las ponía en práctica con expectativas positivas.

Desde que en 1967, el Venerable hombre me hiciera entrega de los manuscritos, han transcurrido un poco más de de treinta y cinco años, durante los cuales yo también he puesto en práctica las diversas variantes de los ejercicios, afirmaciones y meditaciones que contienen, y cada vez que me ejercito con ellos, experimento los mismos beneficios. Ahora, ellos se encuentran en el libro que usted tiene en sus manos; espero que les sean tan útiles como los han sido para todos los que hemos aplicado las enseñanzas del Venerable hombre de La Victoria.

Él me repetía constantemente: -“¡Tú puedes si crees que puedes hacerlo! ¡Hazlo y tendrás el poder!

Recuerdo que ese día el Venerable hombre me dijo: -ejercer el poder con que la naturaleza de las cosas ha dotado a cada ser, cultivando los dones inherentes y aprendiendo todo lo que se pueda de sí y del vasto universo del que se forma parte, es una manera efectiva de ser cada día más feliz. Luego, cuando me despedí de él, expresó: -“¡Que cada día brille más y mejor tu luz interior!”.- Adelante.

Capítulo 2

Meditación diaria

Es lunes en la noche, son las once en punto.

Me dispongo a copiar textualmente, en el cuaderno que he dispuesto para ello, el manuscrito identificado con el título:

Meditación diaria

Dice así:

Afirme, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desee, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubra cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en su vida:

MEDITACIÓN DIARIA

Afirma, en la mañana y en la noche, antes de dormir, durante veintidós días; luego, cada vez que lo desees, esta poderosa fórmula de programación mental positiva y descubre cómo, con facilidad, van ocurriendo cosas maravillosas en tu vida. Al encender la luz en la mente se ilumina la propia existencia y todo en derredor vibra al unísono y con el mismo sentimiento de felicidad y bienestar, interrelacionándose por la ley de afinidad.

1. -Entro en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, contando de tres a uno: Tres, dos, uno.

Ø Ahora, estoy ya en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre.

Ø Voy a permanecer en el nivel de mi mente psiconsciente, en el centro de control de mi piloto mental automático, donde todo va bien, siempre, durante quince minutos y voy a programar los siguientes efectos positivos, los cuales perduran, cada vez mejor, hasta que vuelva a realizar este acceso y programación mental:

Ø Todo va bien, siempre, en todos los aspectos de mi vida, cada día mejor. (Tres veces). –Imagínalo-.

Ø Todo va bien en mi trabajo; cada día logro mejores niveles de efectividad, prosperidad, riqueza, abundancia y bienestar. (Imagínalo).

2. Formo una unidad cósmica perfecta con el Creador Universal, -ELOÍ. (Diez veces, con los ojos cerrados). Hoy se expresa en mí la Perfección universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión en todos los aspectos de mi vida.

3. -Cada día, en todas formas y condiciones, mi cuerpo y mi mente funcionan mejor y mejor. La consciencia de mi conexión permanente e indisoluble con el Creador Universal, -ELOÍ-, restablece y mantiene en mí, diariamente, durante las veinticuatro horas del día, un perfecto estado de salud a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Creador Universal, por darme un cuerpo perfecto, saludable, lleno de energía. Aquí y ahora, me siento en perfecto equilibrio de salud, a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

4. Afronto y resuelvo bien toda situación que me compete, siempre.

5. Todo tiene solución, en todas las situaciones de mi vida.

6. El Creador Universal, -ELOÍ-, es en mí, cada día mejor, en todos los aspectos de mi vida, fuente de amor, luz, sabiduría, éxito, riqueza, prosperidad, abundancia y armonía.

7. Permito que las leyes universales de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión actúen bien en el plan de mi vida.

8. Tengo prosperidad y poder. Cada día enriquezco mejor mi vida a través del servicio efectivo, del amor y de la práctica de todas las virtudes.

9. Mi dignidad personal me lleva a realizar las cosas que me competen con la máxima perfección posible.

10. Cada día, en todas formas y condiciones, en todos los aspectos de mi vida, estoy mejor y mejor a nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero.

11. Actúo con templanza, serenidad, autodominio y perfecto equilibrio en todo. Conservo plena autonomía y control sobre todas mis facultades físicas, mentales, emocionales, intelectuales y espirituales. Hecho está. (Visualizar un escudo protector de luz que te envuelve y protege; -una pirámide-).

12. Tengo fortaleza, valor, confianza y fe suficiente para triunfar y alcanzar todas mis metas, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y en armonía con sus planes cósmicos. Soy inmune e invulnerable a las influencias y sugestiones del medio ambiente y de cualquier persona a nivel físico, mental, emocional y espiritual, en las dimensiones objetivas y subjetivas y en cualesquiera otras en que sea requerido.

13. El orden universal de la Vida, del amor, de la luz, de la sabiduría, del perdón, de la percepción de la verdad, de la aceptación de la realidad, de la justicia, de la igualdad, de la compensación, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del equilibrio, de la armonía, de la salud, de la prosperidad, de la riqueza, de la abundancia, del servicio y de la provisión se establece en mi vida, en todos mis asuntos y en las personas interrelacionadas, aquí y ahora. Hecho está.

14. Asumo la responsabilidad de mis actos y cumplo bien todos mis compromisos, siempre oportunamente, de acuerdo con el orden cósmico.

15. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos da abundancia y armonía en el eterno presente. Vivo en abundancia y en armonía perfectas, aquí, ahora y siempre.

16. El Creador Universal, -ELOÍ-, se está ocupando de todo, en todos los aspectos de mi vida, y se expresa en mí conciencia intuitiva por medio de los sentimientos en correspondencia con los valores universales.

17. Gracias, Creador Universal, -ELOÍ-, por esta vida maravillosa. Que Tu Inteligencia Infinita, Amor, Sabiduría, Justicia, Luz, y Poder Creador guíen, adecuadamente, todas mis decisiones y acciones, ahora y siempre. Gracias, Eloí, por este día maravilloso.

18. El Creador Universal, -ELOÍ-, nos proteja, aquí y en cualquier lugar, ahora y siempre. (Tres veces).

19. Siempre espero lo mejor, de acuerdo con la voluntad del Creador Universal, -ELOÍ-, y la Ley Cósmica, en armonía con todos.

20. Gracias, Creador Universal; todo va bien en todos los aspectos de mi vida, a nivel físico, mental, emocional y espiritual. Gracias, Eloí, todo va bien en mis practicas espirituales y en mi relación Contigo; Tú y yo formamos una unidad perfecta, armónica, aquí y ahora, en el eterno presente. Yo soy Tú, Tú eres yo. Te amo.

21. Voy a realizar –obtener o resolver- (mencionar), antes del: (fecha), de acuerdo al orden divino y en armonía con todos. (Si se trata de varios objetivos, anótelos y haga la afirmación y visualización con cada uno de ellos. Imagínelo concluido satisfactoriamente sin imponer canal alguno de manifestación.)

22. Tengo serenidad y calma imperturbable. Soy impasible frente a todo y a todos. No tengo temor a nada, a nadie ni de nadie en ningún nivel físico, mental, emocional, espiritual y financiero. Dentro de mí vibra la seguridad total. Tengo completa confianza en la vida y en mi propia capacidad de resolver situaciones y alcanzar los resultados satisfactorios que preciso, en cada caso, siempre.

A continuación anoté la fecha: Lunes 12 de agosto de 1967. Luego, tal como me lo indicó el Venerable hombre, anoté la fecha que correspondía veintidós días después: 03 de septiembre de 1967.

Acto seguido, me senté cómodamente, tomé tres respiraciones profundas y realicé la meditación.

Luego, cada noche, durante veintidós días, a las once en punto, me iba a mi cuarto, daba indicaciones de no ser interrumpido durante veinte minutos y realizaba la meditación del día, la cual, siempre complementaba con la lectura breve de uno de los libros de cabecera que siempre suelo tener en mi mesa de noche.

Iba notando, día a día como emergía de mi interior una nueva y desconocida fortaleza, seguridad, estado de ánimo contento, actitud más decidida, optimismo frente a la vida y a las situaciones; comencé a llevarme mejor en las relaciones con las demás personas, a ser más comedido en todo y sobre todo comenzaba a tener conciencia de cosas que antes me solían pasar desapercibidas.

Cabe destacar que, en el punto número veintiuno de la meditación, había anotado siete objetivos que desde hacía tiempo quería realizar y para mi sorpresa, treinta días después de haber terminado de efectuar la meditación del manuscrito número veintidós comencé a observar como, en forma aparentemente casual se iban manifestando la resultados de cada uno de ellos hasta que, algunos meses después, antes de la fechas previstas, los había realizado todos, menos dos, por lo cual, me senté y volví a anotar, en una hoja de mi cuaderno, otros diez objetivos, encabezados por los dos pendientes de la lista anterior, les puse la fecha tope a cada uno, antes de la cual debían ser logrados, para seguir visualizando, su logro, periódicamente.

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domingo, 15 de abril de 2018

LA SONRISA DEL LÍDER JUSTO Y PERFECTO



LA SONRISA DEL LÍDER
JUSTO Y PERFECTO

©Giuseppe Isgró C.


Escudero, -dice Hidalgo:

Antes de iniciar nuestro diálogo, es preciso que, mentalmente, pidamos perdón a la hiena, por usarla como parangón al comparar su sonrisa con la del líder depredador,  ya que, si bien la sonrisa en ambos seres, uno del reino humano, y la otra del animal, es la misma, e idéntico el objetivo, en relación a determinados seres del entorno, la intención es marcadamente distinta.
La hiena, cuando ataca en manada a su presa, lo realiza con cuatro fines conocidos, y predeterminados, en la naturaleza de las cosas:
1)       El primero, su propia supervivencia, es decir, alimentarse;
2)       El segundo: mantener el equilibrio en la naturaleza;
3)       El tercero, cuando la manada de hienas es acorralada por un enemigo superior, sonríe para mantener las apariencias de fortaleza, y ataca para evitar, a su vez, ser presa de un depredador de mayor poderío;
4)       Y, el cuarto, realizar un juego dentro del concierto de la naturaleza de las cosas que, mantiene en perpetuo desarrollo las facultades de todos los integrantes de los cuatro reinos naturales. Es preciso  estar constantemente alerta, para defenderse, y sobrevivir, en la lucha por la existencia, ejercicio este que mantiene en acción continúa todas las facultades, y las optimiza.
Este entrenamiento activo es lo que desarrolla todas las aptitudes en los seres involucrados. En unos, para lograr su objetivo, van perfeccionando ad infinitun sus aptitudes y actitudes, y facultades inherentes, y en los otros, en la parte opuesta, y defensiva, logran los mismos resultados, es decir, depuración de los estados de conciencia, en las infinitas estaciones del Espíritu de cada ser, en los cuatro reinos naturales.
Si no hubiera depredadores, se adormecerían las facultades de los seres en todos los niveles. Es una especie de pugna en la que sobreviven los más fuertes y obliga a todos a desarrollar su fortaleza, su prudencia, su sentido de la justicia, o de la medida, y su templanza, en todas sus vertientes y variantes. Hay un límite que no debe ser sobrepasado; quien lo haga, pagará su osadía con el aprendizaje inherente, y el escarmiento, también.
La consigna es: fortalecerse en todos los atributos divinos, o valores universales, para permanecer en el escenario de la vida, o en el mercado, o en todas las funciones existenciales, sean cuales fueren los roles de que se trate. Por supuesto, la citada fortaleza: en el amor, en la justicia, en la prudencia, en la templanza, en la belleza y en la misma fortaleza, es regida por una serie de valores que demarcan los parámetros dentro de los cuales es preciso desenvolver las propias aptitudes, actitudes y propósitos existenciales.  
Empero, Escudero, en la hiena, objeto de nuestro análisis, no existe maldad sino una intención de vida, en cumplimiento de su rol como especie, y para la conservación de su propia especie.
En el líder depredador-antihumanista, existe una ausencia de bondad y justicia, de amor y lazos de solidaridad con la especie humana, que no suele presentarse en el reino animal.
Paradójicamente, en el reino humano, el líder depredador es un elemento destructor de su propia especie. Ese no es el fin de la naturaleza.
Esta idea, Escudero, -dice Hidalgo-, me ha surgido viendo un debate en el parlamento español, en el cual, un líder que últimamente está ocupando un espacio que denota motivos fundados de preocupación. Muchos dicen: España no es Venezuela. Tú no lo has oído muchas veces, Escudero? Escudero, España, y otros países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Colombia, Nicaragua, Honduras, Estados Unidos y Venezuela, y tantos otros, en la mayoría de los continentes, son naciones nobles y sus respectivos pueblos, genuinamente hablando, son seres con características especiales, es decir, salvo las eventuales excepciones, son gentes buenas, aunque con sus naturales diferencias que les distinguen.
Pero, ningún líder tradicional, ni sus respectivos pueblos, no se habían enfrentado a esta clase de líderes con sonrisa de hiena, durante largo tiempo. No es que antes no existían; sí, los había, pero no en este mismo grado. Por eso no se encuentran preparados para defenderse, y proteger a sus respectivos países. Le ocurre como a los árboles de las zonas en las cuales durante un lapso muy largo no habían ocurrido fuertes tempestades; los árboles más jóvenes crecen sin tomar la precaución de envolver sus raíces en las rocas de su alrededor, para que, cuando ocurra la tempestad, sus raíces afianzadas correctamente, en el suelo, dejaran de ser arrancadas, como suele ocurrir, de tajo.
Los líderes emergentes sin experiencia y los pueblos desacostumbrados a las pugnas naturales que les fortalecen, son presas fáciles de depredadores análogos a los que predominaron a lo largo de esa extensa edad media, conocida como la edad oscura de la humanidad, sobre todo, en el mundo occidental.
Otra paradoja, Escudero, es que el grupo depredador asume –unilateralmente- una “falsa” y “nefasta” misión salvadora en relación con el grupo que dirigen, o pretender hacerlo, destruyendo, gradualmente, a los más fuertes, o ahuyentándolos de su entorno, para quedarse con los menos fuertes, y de más fácil conducción. Ellos piensan en todo; lastima que dejan de hacerlo en bien de la humanidad, o de sus respectivos pueblos. Le iría mejor y serían más felices.
Pero, si no están preparados los líderes tradicionales, para afrontar esta nueva clase de depredadores, que se están manifestando a nivel mundial, menos lo están los pueblos de todas las naciones del mundo, para defenderse, a tiempo, y eso determina lo que se podría denominar las épocas de retroceso después de que algunas civilizaciones alcanzaron épocas de esplendor. Entran en fases de decadencia que en nada se parecen a las magnificencias de las precedentes. Ibn Jaldún, estudió a fondo este fenómeno de las decadencias de las civilizaciones y su sustitución por otras de inferior nivel de progreso, en su Introducción a la Historia Universal.
Aunque, Escudero, cono ya lo hemos analizado en anteriores jornadas, y andanzas, siempre surgen líderes que mantienen el equilibrio entre la luz y la oscuridad, entre el bien y el mal, entre la justicia y la injusticia, o civilizaciones luminosas, como la árabe, al mando de Mahoma, y sus seguidores. Crean nuevas eras de progreso para la humanidad, contrarrestando el imperio oscurantista, que no ha desaparecido, aún, del planeta tierra, Escudero.
Ahora trabaja camuflado de líder espiritual, de asesor de Espíritus, pero en el fondo, no para educarles o ayudarles a emancipar a sus respectivos pueblos y a las naciones del mundo, sino, al contrario, para inhibirles. Las ambiciones de este tipo de líder sonrisa de hiena, son globales, hoy en día.
Su objetivo es adoctrinar y encajonarle en retrógradas formas primitivas de vida. Así vemos como el falso líder espiritual, trabajando en “conchupancia”  con el líder depredador político, van, conjuntamente,  realizando su labor para mantener en el atraso a los pueblos que caen en sus rediles.
O acaso, tú, Escudero, no has observado quien se encuentra, siempre, al lado de estos líderes depredadores, -denominados autoritarios- cada vez que uno de ellos logra hacerse del poder temporal?
Pero, también es cierto, Escudero, que el fin que les espera, en línea general, es que tienen que afrontar a la justicia humana, y a la Divina. Deben responder, y lo harán oportunamente, por el daño que causan, a veces incuantificable.
Tú crees, Escudero, que alguno de ellos quedará limpio y sin mancha, lo que suele decirse, limpio de polvo y paja, después de los cuantiosos perjuicios que realizan en detrimento de sus respectivos pueblos?
Un punto para reflexionar, pero, la regla es: quien lo hace, lo paga, o compensa, por la ley cósmica, de manera justa y perfecta, aquí, no allá, en la otra dimensión.
Esa es la peor clase de esclavitud que pueda existir, por cuanto, cada ser que ha recibido perjuicio, exige, en la justicia humana, y en la divina, su inherente compensación, y la obtiene, además, con los intereses añadidos.
Al fin, uno se pregunta, Escudero: para qué?

-II-

A lo largo de la historia, Escudero, ha existido un férreo movimiento que ha buscado opacar la luz. Muchas veces han logrado su objetivo, en forma temporal, oscureciendo el panorama, por largos períodos, a gran parte de la humanidad.
No siendo posible que la oscuridad permanezca con el amanecer del nuevo día, en plena luz, o a plena luz, crean la oscuridad artificial.
A esa oscuridad le han dado toda clase de denominaciones y justificaciones; absurdas unas, injustificables, otras, pero con tal convicción y fuerza, que las mentes de cada época, poco doctas, en su escasa ilustración, han sido manipuladas, y engañadas en su buena fe, creyendo que esa oscuridad, una vez habituados a ella, o los que han ido naciendo en la misma, creen que la oscuridad es luz, ya que, de una generación a otra, como ocurrió en la edad media, durante mil años, poco más o menos.
Esto se asemeja a la caverna de Platón. Y si alguno logra salir al mundo exterior, y contempla la verdadera luz, regresando al interior de la cueva, para explicarle a sus compañeros lo que ha visto, aquellos no solo no le creen, sino que le descalifican para que no les saque de su zona de confort.
Gran número de los acostumbrados a la oscuridad de la cueva, se unen en cruzadas para que nadie se asome al exterior a contemplar por sí mismo la luz del día, y convencerse.
Con el transcurrir del tiempo, las falsedades se convierten en aparentes verdades, inamovibles y de poco fácil remoción. Esto se debe, Escudero, a que, si tú le quitas a esa gente sus falsas verdades, sin que ellos sean capaces de ver la verdad por sí mismos, y además, sin quererla ver, se van a perder, y no tendrán el sustento para seguir adelante.
Creyendo, algunos que la falsedad es verdad, como se le puede convencer, si además no creen en ello?
Eso ha ocurrido con gran número de verdades a lo largo de la historia, y gran parte de ellas se han olvidado por la labor asidua del líder depredador, con sonrisa de hiena.
No vayas a creer que se trata únicamente de líderes políticos; no, Escudero, los hay de todas clases: líderes espirituales, científicos, artísticos, astrónomos, que sostienen que solo la tierra es capaz de albergar vida, legisladores que manipulan leyes sin pudor, violando el estado de Derecho, entre otros.
En Derecho, por cierto, Escudero, el líder sonrisa de hiena, impone manipulaciones arbitrarias en las legislaciones y las justifica con esa misma sonrisa aparentemente bonachona, ideando constituciones arbitrarias e ilegales, o leyes injustas, imponiéndolas para su cumplimiento a sangre y fuego.
Eso pasó en el mundo occidental después del primer Concilio de Nicea.  
Escudero, no vayas a creer que únicamente los menos doctos son los que asumen esas arbitrariedades como justas, no; allí no vale eso.
Recuerda el ejemplo de Sócrates, cuando demostró que los más doctos entre los poetas, artesanos, políticos y los oradores, de la Grecia clásica, creían saber mucho más de lo que realmente sabían.
Al dejarlos en evidencia, Sócrates abrió su camino hacia la toma de la cicuta, ya que los calificaron, y descalificaron, como corruptor de las juventudes, por expresar nuevas verdades; también, que hablaba de un Dios diferente a los dioses en que creían los griegos, entre otros detalles.
Un discurso conocido, aún hoy, cuando se habla de oposición, de derecha, de capitalistas, de imperialistas, etc., es decir, antiguos discursos con ropaje nuevo, que siguen engañando todavía a los incautos y mayoritariamente a la gente de buena fe, pero con ineptitud para discernir entre la realidad y la falsedad.
Hay por delante una inmensa labor de educación, reeducación, y preparación que realizar para iluminar las conciencias de las personas con verdades espirituales que liberen mentes, con valores morales que permitan percibir el propio deber, y el derecho; de emanciparse, y utilizar mejor el don del libre albedrío con que ha dotado el Ser Universal, o la Naturaleza de las cosas, a todos los seres, en los cuatro reinos naturales.
Es preciso divulgar las doctrinas filosóficas que ilustran la propia capacidad comprensiva y realizadora, así como la historia, para que las nuevas generaciones devenguen las lecciones que les puedan orientar en aprovechar óptimamente las nuevas oportunidades emergentes, a partir de ahora, evitando los errores de las anteriores. Por ejemplo: el taoísmo, el budismo zen, el sufismo, la Doctrina Espírita, la Teosofía, la Masonería, la axiología o ciencia de los valores, los ensayos de grandes pensadores, los clásicos universales, entre otras corrientes de pensamientos.
De esta manera, en cada nueva generación van surgiendo personas capaces de ver las cosas más allá de las apariencias, y tal como son, tarea nada fácil ya que los más indoctos son los más férreos en mantenerse en sus antiguos esquemas creyendo que poseen la verdad absoluta. Aún eso, es preciso respetarlo, y el hombre maduro lo hace, dejando que las cosas tomen su cauce con naturalidad. Pero, enseña con el ejemplo.
Quién es, realmente, Escudero, el sustentador del poder que se mantiene, siglos tras siglos, detrás de ese movimiento oscurantista al estilo medioeval?
Son, acaso, los mismos artífices que lo han hecho desde el año 325 de nuestra era?
Los continuadores de esa gente que comenzó en Isnik, en el primer concilio de Nicea, siguen estando detrás del escenario, más otros que se les han sumado, pero, quién podría detectarlos si no dan la cara? En mi opinión, Escudero, tampoco hace falta ni detectarlos ni atacarlos. Basta saber, únicamente, que existen, que están allí, buscando que la oscuridad se mantenga. Con solo eso, se percibe su acción.
Nuestra labor, Escudero, es iluminar la conciencia de las incontables generaciones venideras, con los valores del amor, de la justicia, de la fortaleza, de la templanza, de la belleza, del trabajo activo, del estudio de las ciencias, de las filosofías, de las artes y estimulando la práctica de las virtudes, por medio del ejemplo dignificante y el respeto a la dignidad humana.
Lo demás es un trabajo individual de cada quien, que precisará su período de gestación, pero que llegará su tiempo, y voluntariamente, cada quien buscará su propia luz interior, y encontrándola adentro, paralelamente, lo hará, también, en el mundo exterior, en forma análoga y equivalente. Ya, que, de acuerdo con Hermes Trismegisto: Como es adentro es afuera y cada quien toma afuera según tiene adentro.
La misma vida va creando los mecanismos de equilibrios automáticos. A cada acción se manifiesta una reacción. A cada injusticia, aparece alguien oponiendo la justicia oportuna, humana o Divina, o ambas simultáneamente.
A la edad oscura medioeval se le antepuso el movimiento civilizatorio árabe, con Mahoma como líder inicial. Continuó con el humanismo en el siglo XIV, y con el Renacimiento, en los siglos XV y XVI.
El oscurantismo, también se volvió más férreo, y con la contra reforma, a mediados del siglo XVI, y el recrudecer de la inquisición a finales del siglo XV, se volvió a inhibir la libertad de pensamiento.
Luego, en los siglos XIX y XX, se alcanzan en poco tiempo logros emancipadores trascendentales.
Empero, a finales del siglo XX y en lo que va del siglo XXI, comenzó un nuevo recrudecer del oscurantismo a nivel mundial.
Sigue siendo el enemigo de la libertad el mismo, Escudero?
En líneas generales sí, pero, ahora hay otros nuevos elementos que coadyuvan, visibles para todos, o para quien sepa verlos.
Pero, cuántos son: uno, dos, tres, cuatro, cinco? Quizá no más que esos. El resto son lacayos dependientes de algunos de esos grupos principales, en que trabajan, además, pese a su aparente enfrentamiento, los mismos artífices. El ropaje es diferente; la intención es la misma.
En Andalucía, Escudero, tierra en la que tú tienes tu asiento, y raíces, donde tantos se ufanan de que convivieron las tres culturas: la musulmana, la cristiana y la judía, eso ocurrió gracias a la virtud de los musulmanes en El Andalus, por su generosidad, altura de miras, grandeza de Espíritu y tolerancia.
Los árabes, enriquecieron hasta el idioma, pero permitieron, gracias a Dios, que se siguiera hablando el castellano, o español, caso contrario, hoy se hablaría el árabe en gran parte del mundo.
Pero, qué ocurrió, Escudero, tan pronto como se llevó a cabo la reconquista, con la recuperación del último bastión de Granada?
Ese drama, en forma genial lo relata Cervantes, en el Quijote, mediante un diálogo entre Ricote y Sancho Panza.
Después de casi 800 años, los árabes, y también los judíos más antiguos aún, son expulsados de España.
De los autores de la época, parece que solamente Cervantes tiene conciencia, en mayor grado, por lo menos, del drama que significaba, después de numerosas generaciones, expulsar a tantos descendientes de su suelo patrio, ya que eran españoles. Sin duda, una aberración histórico-político que aún debe ser estudiada en profundidad, aunque nosotros, Escudero, ya nos hemos ocupado de esto en otra parte.  
El movimiento oscurantista, Escudero, va recrudeciendo cada 400 o 500 años. Sus líderes mantienen su sonrisa de hiena a flor de labios, y con cara dura, avanzan en su objetivo, incesantemente. Es un peligro en constante acecho para la humanidad, por cuanto se encuentra dentro, no fuera. Es un camaleón que sabe camuflarse muy bien, aunque a veces se muestra a cara limpia, confiando en su fortaleza. Cabría otra pregunta: Si Dios está con la justicia, quién contra de ella?
Después del humanismo, en el siglo XIV, del Renacimiento, en los siglos XV y XVI, y de diversos movimientos emancipadores en los siglos XVIII, XIX y XX, como el existencialismo, el movimiento Espírita, la Teosofía, la Masonería, el Rosacrucismo, el ocultismo francés, los avances de la ciencia, de la filosofía y la conexión con las corrientes de pensamiento oriental, desde 1990 ha comenzado una nueva fase de inhibición de la libertad de pensamiento, en forma solapada, casi como si fuera pura casualidad.
Pero, ahora, se observa, por doquier, como se acentúa su efecto depredador de los derechos humanos, y sobre todo, la libertad de pensamiento, por ocultamiento o manipulación de la verdad.
Esta tendencia irreversible a macro plazo, podría determinar que en torno al año 2,500 de nuestra era, hubiese una nueva conflagración mundial por causas de intolerancia religiosa.
Esto se deduce por las diversas cruzadas mundiales que se realizan para ganar adeptos con ya superadas doctrinas que mantienen matrices equívocas de pensamiento.
Este movimiento, hoy en día, va ganando adeptos y se está fortaleciendo. Pero manejan errores de fondo que no están, ni estarán dispuestos a rectificar.
Por ejemplo, sería preciso:
1)      Centrar la atención directamente en la Divinidad y no en alguien identificado con un adjetivo, o en intermediario, o en un hombre transformado en la divinidad;
2)      La inmortalidad del Espíritu y la reencarnación;
3)      La vida en infinidad de mundos, cuya perspectiva universal echaría por tierra, automáticamente, un sinnúmero de errores.
Esto solo por mencionar tres aspectos, entre tantos otros, que cada quien debe ver por sí mismo, Escudero.
Nuestra misión, Escudero, es divulgar las verdades que seamos capaces de percibir, comprender y realizar. No para atacar ni al oscurantismo, ni a sus cultores. La luz evacua la oscuridad por sí sola, sin esfuerzo alguno, en tiempo oportuno, en el lapso perfecto de Dios.
Empero, Escudero, mientras la parte de la humanidad que se encuentra en niveles más elevados de conciencia, en las infinitas estaciones de la vida, es tolerante, la parte que representa el oscurantismo, está muy lejos de serlo.
Con el tiempo, la corriente oscurantista irá exasperando a la tolerante, induciéndole a una reacción emancipadora, que desembocará, como hemos dicho, en esa confrontación libertadora del pensamiento y recuperación de los derechos inherentes.
Estamos observando, Escudero, una nueva manifestación del líder sonrisa de hiena, depredador nato y empedernido, para no mencionar otros atributos menos elegantes.
El líder con sonrisa de hiena, se ríe con astucia e hipocresía, con cara dura, y va hacia adelante, en pos de su objetivo, sin importarle nada ni nadie, sin pudor, sin vergüenza, sin moral y sin valores éticos. Tampoco hace nada para ocultar estos nefastos vicios, al contrario alardea de ellos, porque, en su error se cree fuerte. El tiempo siempre demostrará la verdad.
Lo peor del caso, es que, su manipulación, sus amenazas y sobornos, suelen amedrentar a muchos y ganar adeptos para sus filas. Eso es cierto en determinado grado, en la pugna de la pseudo-verdad y la verdad auténtica, en determinados estados de conciencia.
Este tipo de líder oscurantista, sonrisa de hiena, tiene una paciencia casi infinita y una capacidad de trabajo increíble. Sabe lo que tiene que hacer, en forma debida, y en la indebida, también, a corto, mediano y largo plazo, manteniendo las apariencias de legalidad, hasta que queda desenmascarado. Aún así, siempre negará las apariencias, y achacará los resultados de sus acciones al adversario político, por el refinado arte de la descalificación.
Este líder sonrisa tipo hiena, además de reírse con descaro del contrincante, le advierte de lo que pretende llevar a cabo y se avoca en ello firmemente y con descaro.
Esa tenacidad, con métodos positivos, usando todos los valores correctamente, debe ser emulada por los portadores de la antorcha de la luz, del conocimiento genuino de la verdad gradual, ad infinitum, en la eterna polarización. Ya que, de lo que se trata es de una pugna entre la luz y la oscuridad, entre la libertad y la ausencia de ella; entre el bien y el mal.
Y el bien siempre triunfa sobre el mal, y la luz evacúa la oscuridad sin esfuerzo alguno.
Por eso, Escudero, -dice Hidalgo-, hay que centrarse en la difusión de la luz de los valores universales. Solo la verdad es capaz de emancipar las conciencias humanas y de hacer libre al hombre y a la humanidad. La ignorancia mantendrá esclavizado a quien no busca zafarse de la misma, en un incesante estudio para iluminar el propio Espíritu y depurar el velo de la separación entre el ser individual y la Divinidad, fuente de toda sabiduría de los valores universales y poder creador potencialmente infinito.
El líder sonrisa de hiena, conoce los puntos menos fuertes de su pueblo, y sabe lo que quiere. Adecúa su oferta electoral a esos anhelos, en parte con verdad y en parte con apariencias de verdad, diciendo las cosas que a la gente le gusta oír, y con un poco de trabajo, se apoderan de los rebaños y los van conduciendo al corral donde se encuentra el resto de la manada de borregos ya adoctrinados.
Qué puede hacer el borrego en contra del lobo, Escudero?
Pero, recuerda, Escudero, que cada manada de borregos, o corderos, tiene su pastor y sus perros guardianes. Aparecerán oportunamente, y le darán el merecido escarmiento al líder sonrisa de hiena, de turno, en tiempo oportuno y perfecto de Dios.
Se lleva a cabo una acción equilibradora y se van turnando en el escenario los lobos y los corderos; la ley y la injusticia, la luz y la oscuridad, el caos y el equilibrio, el orden y el progreso, en un constante ciclo que se repite incesantemente, ad infinitum, en una eterna polarización, como ya fue mencionado, Escudero.
Cada quinientos años, surge una nueva contienda más férrea, donde el oscurantismo toma, otra vez, más fuerza, después que se creía exterminado. Emerge en un nivel más elevado, pero, en igual grado lo hace la transmutación de los estados de conciencia, y los logros respectivos emancipadores hacia una nueva realidad, o progreso más elevado, también ad infinitum.
En el fondo, no es más que un mecanismo de la vida para lograr sus propósitos de progreso sin fin, avivando el ingenio en cada ser de los cuatro reinos naturales.
Hacia el año 30.000 de nuestra era habremos alcanzado ese nivel básico que permitirá optimizar el proceso  de la eterna polarización hacia más depurados estados de conciencia, en las infinitas estaciones, que permitan que la luz fluya luminosa y pura, siempre en determinados grados, en la marcha del ser hacia el infinito progreso, en el eterno retorno del ser individual, en los cuatro reinos naturales, hacia el Ser Universal.
La sonrisa del líder se irá transformando, en la misma medida en que deja de ser un depredador de su especie y se convierta en un cooperante de la misma.
Esa será la sonrisa del hombre justo y perfecto que aflorará, con naturalidad, por doquier, amigo Escudero.
Adelante con confianza.

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